No es casualidad
Me niego a creerlo. Hace un mes, leía con incredulidad un articulo publicado por Edurne Uriarte en el dominical Hoy mujer, y titulado mamíferas. En el se pedía a la sociedad que dejara de presionar a las madres que daban el biberón a sus bebes, en vez de lactancia materna. Se las consideraba acosadas y vilipendiadas, acusadas de ser malas madres. En ese articulo, se pone en duda la veracidad de los estudios cientificos publicados sobre las ventajas de la lactancia materna, particularmente le ofendia a la periodista que alguien haya afirmado que los niños que toman leche materna son mas inteligentes. Por supuesto no consta que la periodista se haya tomado la molestia de leer por si misma los articulos. Se limita a copiar los argumentos de una feminista, Elizabeth Badinter, que en los años 80 cuestionó estas ventajas.
Curiosamente este fin de semana, solo un mes después, el dominical del mundo se destapa con un articulo que empieza por llamar, de nombre y con imágenes, vacas a las madres que dan el pecho a sus hijos. Eso si, luego aparentemente hace un esfuerzo por mantenerse equidistante. Incluso hace una lista de “pros y contras” en la que las ventajas de la lactancia materna se citan “en bloque” (es mejor para el niño) para que opticamente se visualicen el mismo numero de pros y contras. Tambien llama la atención que uno de los “contras” es “que la madre debe hacer una dieta muy equilibrada, rica en frutas y verduras”. Estupendo.
No se priva la periodista tampoco de poner en entredicho la evidencia cientifica a favor de la lactancia materna, diciendo que los estudios “no confirman” esta presunta superioridad.
Ignoro si esta mujer ha leido en su vida un articulo cientifico. Ignoro si sabe cuales son los criterios para considerarlo valido. Ignoro si ha escuchado alguna vez el término “medicina basada en la evidencia”. Pero también cita a Badinter, por lo que he de suponer que maneja los mismos articulos de hace 30 años. Puesto que entre otras cosas cita a los paises nordicos como un lugar donde predomina la lactancia artificial. Es para echarse a reir si no fuera lamentable. Por no hablar de la penosa apelación a la falta de vigor de los niños africanos, amamantados. Es una vergüenza.
Para terminar con el tema de la ciencia, diré que si, señoras. La evidencia cientifica a favor de la superioridad de la lactancia materna tanto para el niño, en su infancia y en la vida adulta, como para la madre, es amplia, fuerte y hoy dia indiscutible en la comunidad cientifica.
Pero volvamos al titulo ¿será casualidad que se hayan publicado estos dos articulos con solo un mes de diferencia, ambos escritos por mujeres en suplementos dominicales? No lo creo. Simplemente creo que las industrias lacteas han descubierto un filon: el feminismo a favor del biberón. La teta es una estrategia del orden mundial para acabar con la independencia de las mujeres.
Y como no pueden hacer publicidad de las leches maternizadas, sino con muchas restricciones, han decidido utilizar esta via paralela: vestirlo de “articulo periodistico”. El feminismo haciendo campaña a las multinacionales. Acabáramos.
¿No me creeis? Id a la pagina de hoy mujer, y pasad el puntero por encima de la pestaña “ser madre” (en la barra superior) ¡oh sorpresa! Un anuncio de nutriben.
el articulo de Edurne Uriarte:
http://www.hoymujer.com/comunidad/opinion/mamiferas,124574,09,2010.html
la portada del magazine

Lo que dijo Badinter (hace 30años):
http://kasandrxs.radioteca.net/leer.php/3619433
y el articulo “the case against breastfeeding” que pretende desacreditar, eso si, sin citar articulos concretos, la evidencia cientifica a favor de la lactancia materna
http://www.theatlantic.com/magazine/archive/2009/04/the-case-against-breast-feeding/7311/3/

El artículo del dominical de El Mundo es lamentable, se mire por donde se mire, y tan tendencioso que produce sonrojo. El artículo de Edurne Uriarte que mencionas no me voy a molestar en leerlo, prefiero ocupar mi tiempo en cualquier otra actividad. Sólo entro a comentar tu artículo para hablarte de Elisabeth Badinter, que sí ha escrito más obras en los últimos 30 años. Recientemente publicó en Francia un ensayo titulado “Le conflit, la femme et la mère” (=El conflicto: la mujer y la madre), con bastante repercusión mediática. No está traducido aún al español, pero seguro que llegará, allí ha levantado mucho revuelo porque es muy polémico y aquí gustará a muchos, ya se sabe.
En fin, ante estas “informaciones” periodísticas me aplico aquela frase de Don Quijote: “Ladran, Sancho, luego cabalgamos”
¿un nuevo libro de la badinter? entonces me he equivocado, no es una campaña publicitaria de las industrias productoras de leche artificial. es una campaña publicitaria del mercado editorial preparando el proximo lanzamiento de su libro en castellano.
calentando el ambiente, como en el futbol, vaya.
Querida blogger, como dice Cristina P. en su blog http://madrerebelde.blogspot.com/2010/10/el-mundo-esta-muuuu-mal.html
puede tratarse de una maniobra de este diario para atraer visitas. No hay más que ver que todas las bloggers lo han linkado y colgado sus fotos.
Es obvio que se trata de un artículo provocador (provoca que se hable de él), eso ya lo vemos por la foto de portada: una mujer modelo mostrando su cuerpo desnudo y metamorfoseado en supuesta vaca.
Ah, y lo hacen firmar a una mujer, para que “parezca” que son las feministas quienes están en contra de la lactancia.
Recomiendo el post que enlazo más arriba, coincido con su autora: es una estrategia del Neo-Patriarcado, del Post-Machismo. Quieren desunir a las mujeres, destruir sus luchas, manipularlas y encauzarlas a la cirugía estética y el consumo de moda y cosméticos.
Tres días antes de que una amiga me mandase el artículo, oí un programa de radio que explicaba en qué consistía la famosa “ideología de género” que el gobierno quiere inculcar como sea en la mentalidad general. Se lo comenté a mi marido, que compartió mi pasmo ante las afirmaciones de los promotores de esta ideología (feministas como la que se cita más arriba), del tipo de que “hay que promover la eliminación de todo condicionamiento que priva de libertad a las mujeres, y fomentar por tanto el fin de la lactancia materna y el aborto”.
Cuando leí el artículo y se lo comenté también, él solito (sin que se lo tuviera que sugerir) me dijo: “¡Pero si es lo mismo que me contaste de la ideología de género!”.
Pues claro. Se trata de convencer a toda la “Ciudadanía”, desde bien pequeñitos, de que lo de hombre y mujer es un invento patriarcal, un engorro cultural que sólo sirve para oprimir a los sexos (o géneros). Que lo de madre y padre es una bobada, lo mismo que hombre y mujer, que para eso hay otras maneras de “fabricar” humanos (no diré hijos, que esa palabra acabará siendo tan tabú como madre y padre) y de criarlos. Esto es “Un mundo feliz” de Aldous Huxley tal cual, con las crías humanas “nacidas” en granjas estatales, programadas genéticamente para mejor provecho del poder. Huxley nunca se imaginó lo cerca que estaba su siniestra profecía, qué clarividencia de hombre, aunque quizá le faltó hacer hincapié en las fauces económicas del poder político, ideológico y mediático…
Está claro que el artículo forma parte de esta apisonadora del pensamiento único de la ideología de género: a las entusiastas ideólogas citadas, que por supuesto dicen de mil formas que los niños se crían magníficamente con biberón, sólo les faltó decir: “¡Y también se crían magníficamente sin madre!”
La última ironía es que hay otra corriente, la auténtica y verdaderamente antipatriarcal, la desarrollada por Wilhelm Reich, que, como es natural, aboga justo por lo contrario: por el total derramamiento del instinto femenino de nutrir y complacer a la criatura, de satisfacer sus necesidades vitales básicas, que se manifiesta en alimentarla al pecho y en mantener todo el tiempo posible el máximo contacto y calidez (en oposición a separarse de ella para irse a ganar dinero). En esta corriente también hay extremismos, pero, joder, prefiero mil veces tender hacia este extremismo que tender hacia esa tenebrosa mierda de criar a los niños sin madre.
Gracias por leer mi desahogo. ¡Viva la madre que nos parió y los pechos que nos criaron (o que pudieron habernos criado, como es mi caso)!